domingo, 25 de septiembre de 2016

Diseño de MOOC centrado en Productos de Aprendizaje basado en el Modelo 3P (Pronóstico, Proceso y Producto).

Han emergido con fuerza el desarrollo de cursos abiertos y masivos en la web denominados MOOC.
La postura de estos en términos de diseño curricular y didáctico, están respondiendo en su gran mayoría a un enfoque más bien de transferencia de conocimiento, liberando tópicos o significados sin una auténtica propuesta de aprendizaje, sino más bien de sistematización y síntesis de contenidos, lo que replica posturas academicistas y conductistas del cómo se aprende.

Frente a la amplitud de enfoques de diseño de MOOC, con distintas propuestas metodológicas-didácticas que van desde la articulación de vídeos explicativos y test, a otros asociados a la participación y al acceso de nodos de contenido externo, quisiera proponer un desarrollo de diseño de MOOC bajo enfoque basado en “productos de aprendizaje” bajo 2 argumentos elementales:

a) Aplicaciones web 2.0 como laboratorios de construcción: La posibilidad que entregan los servicios de la web social para la elaboración de objetos digitales, amplían enormemente las posibilidades didácticas de construcción de conocimiento por parte del usuario. Infografías, capsulas, presentaciones, vídeos, entre otros formatos, nos permiten recurrir a estos preceptos procedimentales para que el usuario corrobore por sí mismo, y el de sus pares, la aplicación de los tópicos de conocimiento que promueve el curso en formato MOOC, de tal forma que las aplicaciones web 2.0 funcionan como herramientas satélites de la plataforma en donde se monta el diseño curricular del MOOC.

b) Aprendizaje observable mediante evidencias compartidas: La posibilidad de recurrir a aplicaciones web 2.0, con un potencial comunicador amplio en la web que pueden ser dispuestos como productos abiertos, permite que le evaluación de aprendizajes sea mediante pares, que se rigen mediante una rúbrica como instrumento de evaluación único validado por la comunidad que aprende. Por lo tanto, el enfoque basado en productos requiere necesariamente que dichos productos sean observables por toda la comunidad para generar procesos de co-evaluación. En este sentido las aplicaciones web 2.0 son plenamente coherentes por sus posibilidades técnicas y su intrínseco afán socializador. 

Al respecto, Biggs J. (2005) propone en el marco de la enseñanza en la educación superior, un modelo basado en “productos de aprendizaje”, denominado 3P (Pronóstico, Proceso y Producto), en línea con su concepto de “alineamiento constructivo” para el logro de un aprendizaje profundo, el cual en su propia definición indica: “El modelo 3P señala tres puntos temporales en los que se sitúan los factores relacionados con el aprendizaje: pronóstico, antes de que se produzca el aprendizaje; proceso, durante el aprendizaje, y producto o resultado del aprendizaje (de ahí la denominación de modelo «3P»)”.

En el marco del diseño y ejecución de un MOOC bajo la lupa del modelo 3P de Biggs, resulta importante caracterizar las 3 etapas que señala el autor en un contexto online, abierto, social media y masivo que propone este formato de curso:

a) Pronóstico o Presagio en un MOOC: Respecto a este elemento, Biggs establece 2 tipos de variables. Por una parte, los “Factores dependientes del estudiante, como los conocimientos previos, la motivación y sus capacidades; y por otro lado el “contexto de la enseñanza”, como lo son los objetivos de aprendizaje, las formalidades institucionales y la evaluación. En el marco de un MOOC el pronóstico presenta niveles altos de incertidumbre en los factores dependientes del estudiante, principalmente porque al ser cursos abiertos y masivos, la posibilidad de predecir las características del grupo humano que realizará el curso son muy escazas. No obstante, frente a la dimensión asociada al “contexto de enseñanza”, esta parece ser un variable que en la mayoría de los casos es tremendamente flexible en su configuración, debido a que por definición los MOOC son cursos que no se encasillan en estructuras curriculares o institucionales muy rigurosas, ya que se alojan en plataformas transversales en donde los docentes o autores definen las reglas de funcionamiento de la dinámica de aprendizaje que tomará un curso. Por lo tanto, es posible concluir que existen ventajas y desventajas en la etapa de Pronóstico, al experimentarse una alta incertidumbre en los factores dependientes del estudiante, pero mayor flexibilidad en los elementos asociados al “contexto de enseñanza”. 

b) Proceso de Aprendizaje en un MOOC: En la etapa de Proceso en un MOOC, cuando advertimos que son cursos que derivarán finalmente en la construcción de productos de aprendizaje, esto ineludiblemente decanta en la necesidad de la elaboración de una arquitectura didáctica que fomente el accionar del usuario que desea aprender, es decir, el planteamiento de consignas que decanten en la elaboración de actividades de aprendizaje. Es por ello, que el caso que presentaremos no cierra con un test o un cuestionario de preguntas para verificar conocimiento memorístico, sino que fomentará el accionar que busque que el usuario se vincule con los tópicos de aprendizaje desde una visión socio-constructivista, donde se aprendizaje mediante la construcción propia de significados alineados a un accionar que a su vez busca el desarrollo de habilidades de orden superior que encarrilen las posibilidades para un aprendizaje profundo. Bajo este paradigma, caben didácticas como la realización de síntesis de ideas en presentaciones o infografía, narrativas multimediales, análisis de texto mediante mapas mentales, o como en el caso que presentaremos, organizadores de páginas favoritas bajo modelos de gestión de nodos en la web. En este sentido, estamos convencidos que el formato MOOC, no puede transformarse en manuales animados de contenidos libres, sino en líneas de acción para la construcción de conocimiento compartido. 

c) Producto de Aprendizaje en un MOOC: En coherencia a lo relatado respecto a los productos de aprendizaje en la web 2.0, en el marco de un MOOC esta etapa presenta estrecha relación con los procesos desencadenados mediante las consignas de aprendizaje que se indicaron en la etapa de “proceso”. Al respecto los productos se sistematizan en resultados de aprendizaje, que se observarán mediante la entrega de accesos a los productos derivados en las aplicaciones web satélites. La evaluación debido a la masividad que impide una Heteroevaluación por parte de los docentes, se realizará con herramientas que permitan la coevaluación (evaluación entre pares) como la aplicación P2P que permite la plataforma Miriadax, la cual permite que los usuarios vean los productos elaborados por sus pares para ser evaluados mediante instrumentos como rúbricas, que buscan determinar el nivel de logro expresado en los productos compartidos. De esta forma se busca aplicar principios de inteligencia colectiva a la evaluación de aprendizajes. 


La integración del modelo 3P de Biggs, no es una cuestión antojadiza porque el autor haga referencia a productos de aprendizaje en el marco de la formación tradicional universitaria. Es también un esfuerzo por mejorar la calidad de los MOOC, debido a que hay una gran cantidad de cursos que no logran generar un alineamiento constructivo entre sus objetivos de aprendizaje, los procesos que se llevan adelante y la forma de evaluación que se establece. Es necesario que exista una coherencia entre las características de los tópicos y habilidades que indican a lograr en un curso abierto, y los que efectivamente se consiguen, ya que depositar contenidos o declararlos no son prenda de garantía para determinar si una persona logró esos resultados. Un ejemplo típico en este formato de MOOC son los cursos que enseñan programa en HTML5 u otros tipos de lenguaje informático; en ellos se espera que los estudiantes finalicen el curso programando páginas web en esos lenguajes, pero el proceso sólo es un cumulo de video-tutoriales que finalizan en el desarrollo de un test de preguntas cerradas. Claramente, difícilmente podemos hablar de alineamiento constructivo en esos casos, y menos de un aprendizaje profundo.

Referencias:

Biggs J. (2006) Calidad del Aprendizaje Universitario. Ediciones Narcea.