miércoles, 7 de enero de 2015

Los 3 grandes offsides de las pedagogías offline.

"La civilización avanza cuando aumenta la cantidad de operaciones 
importantes que podemos llevar a cabo sin pensar en ellas".
Alfred North Whitehead.

La premisa y pregunta es la siguiente: "¿Se aprende hoy igual que hace 100 años atrás?" La interrogante surge a partir de un análisis crítico de los cuerpos conceptuales que nos explican cómo las personas aprenden. Esos cuerpos conceptuales o paradigmas, que han tenido su practica por décadas, hoy los debemos remirar frente a un contexto en dónde las variables independientes han mutado: el conocimiento y el cerebro humano.

Estos cuerpos teóricos que explican cómo los humanos aprenden, haciendo referencia a los emblemáticos postulados Conductistas (Skinner - 1957), Socio-constructivistas (Vigotsky - 1934) y el Cognitivismo (Piaget - 1969), son teorías de un mundo no conectado, o por lo menos no en el nivel que podemos visualizar ahora. Son las teorías offline, que responden a una forma de comprensión de la educación enmarcada en los procesos formales e institucionales en que se monopoliza la distribución del conocimiento, en un tipo de socialización de ideas mono-mediales, mono-focales y mono-modales, bajo un medio establecido en experiencias de aprendizaje presenciales, de acuerdo a formas concentradas de atención en un objeto y de acuerdo a modos o métodos que a pesar de ser en algunos casos diverso, tienen en la  mayoría de los casos una premisa común: lápiz (Instrumento) y papel (Evidencia) en vivo.

No se pretende decir con lo anterior que dichos paradigmas o teorías del aprendizaje sean invalidas. Es claro su aporte y le han permitido dar coherencia a la ciencia pedagógica por años. Tampoco se quiere decir que hoy no sea valida su aplicación y fundamentación en la actualidad, de hecho es clave su estudio para las posteriores prácticas que se desencadenan con su entendimiento por parte del docente. Lo que se quiere decir, es que han quedado "cortas" ante la magnitud del cambio social y tecnológico que vivimos en la actual sociedad digital. Hemos entrado en una zona dónde no tan sólo es necesaria la integración de TIC en el aula de aprendizaje, sino que en su sentido inverso, las áreas en donde es natural el uso de las TIC se experimentan procesos de aprendizaje en la marginalidad de la acción pedagógica formal ampliamente analizada por las tradicionales teorías "offline".

Ante el fenómenos del desarrollo de nuevas tecnologías para la comunicación y la información, han emergido pedagogías con un constructo teórico "en desarrollo" o estado "beta" que intenta explicar estas dinámicas de aprendizaje con tecnología, bajo el amplio paraguas de posibilidades que ofrece la Internet como la principal fuente de conocimiento del siglo. Modelos pedagógico como "Aprendizaje 2.0" de Downes, Anderson, Alexander y Walton; Conectivismo de Siemens; Mobile Learning de Burbules o los Personal Learning Environments de Adell son algunos ejemplos de intentos de desarrollos teóricos para explicar esos vacíos que se evidencian en aquellos aprendizajes con TIC fuera de los marcos curriculares, evaluativos, didácticos y disciplinares habitualmente conocidos y tratados por la ciencia pedagógica. En su mayoría, estos enfoques coinciden en los grandes "offsides" que pasaré a explicar.



Y es que efectivamente a pesar de que las teorías desarrolladas en el siglo XX son efectivas, estas resultan pertinentes en la medida en que se dan ciertas condiciones elementales de un aula de clase: recursos didácticos, objetivos de aprendizaje, una metodología e incluso la necesaria presencia del docente, entre otros, pero cuando no se dan esas condiciones y se activan otros vehículos de conocimiento (Internet) y otros modos de acción (navegación y manipulación de apps), empiezan a mostrarse fisuras. He aquí la metáfora del "offside" o "fuera de juego", como en el fútbol (soccer), regla de este deporte definida como:

"un jugador se encuentra en posición de fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea opuesta que el balón y el penúltimo adversario, lo que quiere decir que el jugador se encuentra más adelantado que todos los jugadores oponentes menos uno (que suele ser el portero oponente)" (Ver imagen anterior).

Es una regla (la 11 según la fifa) que en el fútbol ordena el juego, la que define que bajo ciertas condiciones del movimiento de sus jugados uno de ellos este habilitado para anotar o no un gol. Y es que precisamente "el juego de aprender" a cambiado sus reglas y ya no es tan ordenado como antes suponía la pedagogía, y bajo las mismas reglas no necesariamente se aprende, o al contrario, se aprende sin necesariamente cumplir las reglas de antes. A continuación presento los 3 principales offsides de las pedagogías offline (hay otras, pero estás son las más nítidas):

1. Una Pedagogía sólo pensada para el Aprendizaje Formal: Aprendizaje Informal.


Sí, esta noción de que sólo se aprende en el aula y bajo el orden de lo que sucede en ella. La libertad en el acceso al conocimiento que nos permite internet, fomenta el desarrollo constante de enfoque de aprendizaje mucho más autónomos, bajo distintas miradas, distintos conductos y en cualquier lugar, marginales a los procesos de aprendizaje formal. La idea de que se va a la escuela a aprender, cambia en un paradigma pues "a donde se vaya o este se aprende". Como organizar y sistematizar enfoques pedagógicos más autónomos de aprendizaje en la web es el principal desafío hoy.


2. Una Pedagogía funcional a los años de formación institucional: Aprendizaje como Proceso Continuo (Para toda la vida)

Las teorías offline dieron por supuesto, bajo un modelo de sociedad industrial, que la formación y capacitación de las personas se desarrollaría en una etapa específica de la vida, cabalmente ejecutada por las entidades de educación institucional (escuelas y/o universidades), pues no se concibió la posibilidad de que el desarrollo del conocimiento y la innovación como fomento de la producción social implicaría una constante renovación de los conocimientos y por lo tanto una permanente necesidad de aprender. Se requiere de enfoques que den respuesta a la constante necesidad de aprender para dar respuesta al actual constexto de construcción de conocimiento constantes en las distintas disciplinas.

3. Una Pedagogía que no Reconoce el Rol de la Tecnología como Anexo Cognitivo:

Ya diversos estudios corroboran que el uso de las tecnologías (redes sociales, internet, aplicaciones moviles, etc.) generan transformaciones en las formas en la cuales funciona nuestro cerebro:

"Por otro lado, Merlin Donald, profesor emérito de psicología de la Queens University, de Kingston, en Canadá, señaló que hoy más que nunca nuestro cerebro tiene la habilidad de conectar con las mentes y las experiencias de otros a través de la cultura y de la tecnología. Donald denomina “superplasticidad” a esta capacidad, que sin duda está haciendo que el cerebro evolucione hacia un lugar jamás visto en ningún otro momento de nuestra historia" (http://www.tendencias21.net/) .

Esta superplasticidad del cerebro a permitido que las tecnologías cumplan un rol de anexo cognitivo, en lo que fue la máxima definición de McLuhan sobre los medios ("Las tecnologías son una extensión de una facultad física o siquica del ser humano"). Los dispositivos móviles cumplen hoy en la generación "Y" (vea el vídeo de qué es la generación Y) un verdadero rol cerebral en su funcionamiento y raciocinio de las personas. El dispositivo es un apoyo a su memoria y a su comunicación, por lo tanto los procedimientos cognitivos son distintos para aquellas acciones que realizaban las generaciones pasadas.

¿Qué rol cumple la pedagogía en estas nuevas dinámicas de adquisición y construcción de conocimiento? Al parecer las prioridades y contextos han cambiado, la pedagogía deberá reinventarse ante estos "fuera de juego" para que como docentes "no nos metan goles" y podamos desarrollar modelos de aprendizaje más acordes a las nuevas posibilidades y dinámicas de gestión de conocimiento. 


Referencias: